Desde la década de 1930, el servicio público de transporte de viajeros entre Gines y Sevilla lo prestaban los autobuses de la compañía «Tranvías de Sevilla, S.A.». Lo hacían, sin embargo, de una forma deficiente y llena de irregularidades en los horarios, con el consiguiente perjuicio para los vecinos y vecinas.
Las quejas por el servicio y el «mal estado de los coches» eran frecuentes, a veces incluso recogidas en la prensa de la época. Así, dicho servicio fue calificado como «insuficiente y horriblemente caro» por el entonces joven abogado José Antonio Cabrera Pérez, quien aseguraba que «falla la mayoría de las veces». En julio de 1950 incluso a uno de los autobuses se le reventó un neumático cuando pasaba por la calle Castilla, chocando contra un poste y dejando tres heridos.
Hacía falta una solución que las autoridades no terminaban de ofrecer. Fue así como el 15 de abril de 1951, cuando ya comenzaba a hablarse de la «gran Sevilla», en la que se incluía a Gines, se celebró en la localidad una asamblea constituyente de una Cooperativa de Autobuses. Eran los propios vecinos los que se organizaban para mejorar la comunicación del pueblo con Sevilla, dando forma a un servicio que, con sus carencias, mejoraba considerablemente al existente hasta ese momento.
La primera Junta Rectora de esta Cooperativa estuvo presidida por Carlos de la Lastra y Castrillo, marqués de Benamejí. Francisco Campano Florido fue elegido secretario, con Diego Ruiz González como tesorero y José Luis Rodríguez Rodríguez, Antonio Palomo Núñez, Alfredo Santiago Montiel y José Cucarella Sancha como vocales. Sólo cinco días más tarde se celebró una asamblea similar en Castilleja, aprobándose la adhesión a la cooperativa creada en Gines e incorporándose a la directiva otras cinco personas de la localidad vecina.
Por Orden del Ministerio de Trabajo, el 10 de julio de 1951 se inscribía en el Registro Oficial de Cooperativas la que entonces se llamó «Cooperativa de Autobuses de Gines y Castilleja de la Cuesta» y que después se denominó «Cooperativa de Transporte Nuestra Señora de los Reyes».
Durante los años 60 del siglo pasado saltó a la prensa en no pocas ocasiones que la competencia entre las dos empresas concesionarias de la línea Gines-Sevilla (la Cooperativa y Jiménez) había generado una situación insostenible en la que cada una adelantaba o retrasaba sus horarios de salida con vistas a acoger a un mayor número de pasajeros, haciendo imposible saber los horarios de llegada al destino. Además, según testimonios del momento, los autobuses se enzarzaban en carreras por el recorrido para ver quién llegaba primero a la siguiente parada y recogía más usuarios.
«La Cooperativa», como se le conocía popularmente, estuvo prestando servicio hasta el 16 de octubre de 1974, en que se disolvió, quedando la concesión de la línea primero en manos de la empresa Jiménez Álvarez y, posteriormente hasta la actualidad, en la empresa Damas, integrada en el Consorcio de Transporte Metropolitano de Sevilla.
José Rodríguez Polvillo
Publicado en El Nuevo Periódico de Gines - Junio 2026
