El abuelo del general Torrijos, propietario de la hacienda Santa Rosalía de Gines

Una de las obras más conocidas y representativas del Museo del Prado es, sin duda, el «Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en la playa de Málaga», pintada por Antonio Gisbert en 1887-1888. El lienzo, de grandes dimensiones, está considerado como una de las obras maestras de la pintura histórica española del siglo XIX. En una composición llena de dramatismo, refleja los instantes previos al ajusticiamiento en 1831 del general José María de Torrijos y Uriarte tras ser detenido por las tropas absolutistas cuando se disponía a llevar a cabo a un nuevo pronunciamiento de corte liberal contra Fernando VII. 

Lo que no es tan conocido, desde luego, es la estrecha vinculación con Gines que tuvo la familia de Torrijos unos años antes de aquellos trágicos sucesos. Su abuelo, Bernardo de Torrijos y Vargas, había nacido en Málaga en 1712 y en 1734 ingresó en el colegio de Santa María de Jesús de Sevilla (origen de la Universidad de Sevilla) [1]. Fue después magistrado en la Audiencia de Valencia, llegando a convertirse en asesor general del arzobispo de Sevilla, el infante don Luis de Borbón, además de ingresar en 1757 en la Real Academia Sevillana de Buenas Letras. 

Casado con Teresa Chacón Rivera, en febrero de 1749 Bernardo Torrijos realiza una postura [2] u oferta para la adquisición de la hacienda Santa Rosalía de Gines (actual Casa de la Cultura ‘El Tronío’) tras la muerte en 1737 de su anterior propietaria, doña Juana Antonia María de Vidales, viuda del fundador de la hacienda, don Juan José del Castillo y de la Barrera. Desde la muerte de Vidales, 12 años antes de la puja de Torrijos, el deterioro del edificio debió ser importante, ya que en sucesivos aprecios por parte de otros tantos peritos se observa una rápida bajada de su valor en apenas unos años. 

Fue así como ofertó Torrijos 110.000 reales de vellón por la hacienda y todas sus tierras, una cantidad muy inferior a los últimas valoraciones de los peritos. Sin embargo, tras aceptarse la postura y pregonarse públicamente como era preceptivo, nadie mejoró la oferta, adjudicándose su propiedad a Torrijos el 20 de abril de ese mismo año 1749 en el citado precio. 

La hacienda constaba por entonces de «casas principales, casa de capataz, atarazanas, bodega, lagar, vasijas de barros y madera, caldera de arrope y aguardiente y todos los demás pertrechos concernientes en que había más de 30 aranzadas de viña y las tierra a ellas anexas» [3]

Tras la muerte de Bernardo Torrijos en 1767 en Granada, siendo por entonces Fiscal de la Real Chancillería de aquella ciudad, la hacienda de Gines pasó a ser propiedad por mitades de su esposa, Teresa Chacón Rivera, y de su hijo, Cristóbal Torrijos Chacón, padre del futuro general Torrijos, retratado por Gisbert. 

 Ambos nuevos propietarios vendieron la hacienda el 1 de febrero de 1770 a D. Manuel de Zamora, Sargento Mayor del cuerpo de Inválidos de la ciudad de Sevilla, quien sólo tres años más tarde, en 1773 [4], la vendería de nuevo, en esta ocasión a Narciso Fernández de Heredia, abuelo del futuro Conde de Ofalia, nacido en ella en 1775. 

La historia de la hacienda seguía así jalonándose de nombres ilustres, dejando para la memoria un rastro de personalidades de relevancia para contar el pasado del edificio, uno de los más singulares de los levantados en los tres últimos siglos en Gines.

José Rodríguez Polvillo 
Publicado en la Revista de Feria de Gines 2026 

[1] MOLAS RIBALTA, Pere: «Magistrados malagueños en la Valencia borbónica». Baética: Estudios de Historia Moderna y Contemporánea. Número 20. 1998. 

[2] AHPSe. Protocolos de Gines. Leg. 23235. 

[3] Ibídem. 

[4] AHPSe. Protocolos de Gines. Leg. 21056.




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