1907. El actual cementerio municipal, una espléndida donación de cuatro vecinos de Gines

Desde 1834 los enterramientos en Gines dejaron de hacerse en el cementerio parroquial para realizarse en un nuevo camposanto civil que estaba situado en la actual calle Colón. Setenta años más tarde, aquel cementerio llegó a estar en unas condiciones realmente lamentables, lo que llevó a cuatro vecinos a dar un paso al frente para poner solución al problema. Así, el 20 de enero de 1907 Ignacio Mora Castro, Rogelio Pérez Pérez (hermano de fray Ramón de Gines), Francisco Montiel Garrido e Hilario Mora Castro presentan un escrito al Ayuntamiento en el manifiestan que, «teniendo conocimiento de la situación antihigiénica en que se halla el cementerio público», ya que «estando plagado de cadáveres al verificarse enterramientos se tropieza con restos humanos siendo esto un foco de infección y por consiguiente perjudicial para la salud pública», ellos mismos había procedido «a la construcción de un edificio destinado a este objeto en este término municipal al sitio del Granadillo». 

Los proponentes hicieron hincapié en que habían edificado el camposanto «con el fin exclusivo de cederlo voluntariamente al ayuntamiento para que se verifiquen los enterramientos, cesión que hacen libre y espontáneamente cuya edificación la han llevado a cabo con sus donativos y de particulares». 

El Pleno del día 26 de ese mismo mes acordó por unanimidad aceptar la donación y dar «las más expresivas gracias a los donantes por acto tan laudatorio y humanitario», especialmente ante la «imposibilidad en que se encuentra la corporación en la actualidad para allegar recursos con que construir un cementerio» y «la imperiosa necesidad de uno nuevo por las condiciones antihigiénicas en que el actual se encuentra por hallarse plagado de cadáveres que hace imposible la apertura de las sepulturas». 

Tal y como consta en el archivo parroquial, el nuevo cementerio fue bendecido el 19 de marzo de ese mismo año 1907 por parte del cura ecónomo, José López Romero, quien hizo constar en su anotación que el recinto había sido construido «en el sitio denominado El Granadillo situado en la parte Norte y a la distancia que señala la Ley». Se le puso por nombre «San José», en referencia al día de su bendición y al significativo hecho de que dicho santo sea considerado como patrón de la buena muerte. 

Para poner definitivamente a punto el nuevo cementerio hizo falta acometer algunos trabajos previos en el lugar cedido por los cuatro donantes, por lo que «para reunir los fondos necesarios se formó una comisión constituida por el Sr. Cura Párroco, el Sr. Alcalde D. Ramón Cano López, el Primer Teniente de Alcalde D. Hilario Vega Castro y el concejal D. Feliciano Rodríguez abriendo una suscripción voluntaria a metálico y trabajo personal de los hacendados y de los vecinos de esta población». 

El primer entierro en el nuevo cementerio sería el de la niña María del Carmen Rodríguez Melo, de 13 meses, cuyo cadáver fue sepultado el 28 de marzo siguiente. El antiguo cementerio seguiría en pie hasta 1934, acordándose en Pleno su demolición definitiva y el traslado de los difuntos el 14 de marzo de ese año. 


José Rodríguez Polvillo
Publicado en El Nuevo Periódico de Gines - Octubre 2026

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